TESTIGOS CORROSIMETRICOS

  • CORROSIÓN

    Si el agua no se trata adecuadamente, el agua es corrosiva por naturaleza y se oxidan los componentes metálicos de los sistemas de refrigeración.

MONITOREO DE OXIDACIÓN Y CORROSIÓN

Para reducir o inhibir la corrosión es necesario un agente que proteja contra la oxidación. En sistemas abiertos, los polifosfatos y ortofosfatos son muy efectivos para prevenir daños por corrosión.

En sistemas cerrados se pueden utilizar sales metálicas de cromo, molibdeno o zinc.

En sistemas cerrados, los nitritos se utilizan ampliamente como agentes protectores contra la corrosión.

Para prevenir o controlar la corrosión, el pH del agua debe mantenerse entre 7,5 y 8, también es necesario agregar un agente que evite la corrosión y este puede ser una sal metálica de zinc o molibdeno (el cromo es un excelente protector, pero no está permitido). Una forma adicional de proteger contra la corrosión es con la adición de ortofosfatos o polifosfatos, pero debe tener una dureza residual de 50-100 ppm.

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